
Crujiente por fuera y melosa por dentro, la croqueta de rabo de toro revela un interior de guiso tierno lentamente cocido, perfumado con notas ahumadas y terrosas. Se acompaña de una mermelada de cebolla caramelizada que añade un toque dulce y confitado, equilibrando cada bocado con su delicada acidez. Este manjar ibérico encapsula la esencia del sur de España, brindando una experiencia cálida y reconfortante que evoca tardes de tapeo bajo el sol andaluz.
4,50€